Últimamente se ha querido poner el arte como si fuese un producto comercial, donde toda la gente puede entrar i comprar a su entojo. La lástima es que este es el problema. El arte y los lugares de arte són sitios de culto, sagrados, donde las personas liberan su mente y dejan que ríos de sabiduria se adentren en su imaginación para poder ver el lado más bello del ser.
No se puede considerar que piezas artísticas estén en un lugar para luego la gente interactue con ellas. Bien, es cierto que el arte es interacción (la famosa aura de Benjamin). Però se trata de una interacción mental i no física. La mente es quien juega este papel, es quien imagina a las personas a realizar todo lo que el arte le ponga adelante. El mero echo de escuchar música en un lugar cerrado rompe los esquemas, la concentración, la relación entre arte y espíritu.
Jesús destrozo el mercado que se habia establecido en la casa del señor porquè ese era un lugar de culto. Lo mismo sucede con el arte. No puedes poner el Gernika en el Carrefour porquè te parezca bonito, seria una blasfemia y una falta de respecto para Picasso.
Solo las personas son capaces de hacer arte un objeto. La relación con él ara que ese material construido se convierta en algo bello i que signifique una cosa determinada. Solo si suscita alguna cosa, si se convierte en belleza, esplendor, pensamiento y razonamiento, dejarà su función de simple objeto, para crear-se como arte. El arte solo da interactividad mental. NO FÍSICA.
miércoles, 6 de febrero de 2008
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